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https://www.cultura.gob.es/museodeamerica/visita.html MADRID, CORAZÓN DE LOS ANDES: EL LEGADO DE PERÚ RESPLANDECE EN EL MUSEO DE AMÉRICA

MADRID, CORAZÓN DE LOS ANDES: EL LEGADO DE PERÚ RESPLANDECE EN EL MUSEO DE AMÉRICA

El pasado 18 de junio volví al Museo de América, otra vez. Ésta, para disfrutar de las piezas más notables de las culturas del Perú con una de las guías de la institución en el marco del programa “Vive el Perú”. Sirva esta nota para agradecerle su profesionalidad y amabilidad que nos hizo sentir realmente bien, al ilustrarnos tan bien y tan cómodamente.

La institución madrileña atesora miles de piezas que recorren desde el esplendor milenario de Paracas, Chimú e Inca hasta la fusión cultural del arte virreinal cuzqueño. Quedan representadas tanto la costa, la sierra como la selva.

El Museo de América de Madrid se formó oficialmente el 19 de abril de 1941 mediante un decreto ley que separó las colecciones de arqueología, arte y etnografía americanas que hasta ese momento se custodiaban en el Museo Arqueológico Nacional. El objetivo del régimen político de la época era unificar estos fondos en una nueva institución para ensalzar la historia y el pasado hispanoamericano.

La formación y evolución del museo se divide en las siguientes etapas clave:

Origen de las colecciones (Siglos XVIII y XIX)

  • Real Gabinete de Historia Natural: El núcleo original de las piezas proviene de las expediciones científicas ilustradas y las donaciones recolectadas desde la creación de este gabinete en 1771 por el rey Carlos III
  • El Museo Arqueológico Nacional: Al fundarse dicho museo en 1867, absorbió todas estas colecciones de antigüedades americanas y las custodió durante décadas.
  • Grandes adiciones: En 1892 se incorporaron piezas icónicas clave, como el famoso Tesoro de los Quimbayas, donado por el gobierno colombiano.
  • Junto a las piezas de las expediciones científicas destacan las donaciones de Juan Larrea y las del político, empresario y coleccionista peruano Rafael Larco Herrera realizó en 1920 una de las donaciones privadas más importantes para los fondos precolombinos de España. Esta valiosa aportación arqueológica ingresó inicialmente en el Museo Arqueológico Nacional. El conjunto de su legado destaca por los siguientes elementos de las culturas de la costa norte de Perú (principalmente Moche y Chimú) y de la región andina: Huacos y vasijas: Alrededor de 580 vasos de barro y cerámica prehispánica (huacos) de gran valor artístico y antropológico. Metalurgia: Cincuenta vasos de metal y diversas armas de bronce. Restos humanos y textiles: Dos momias prehispánicas conservadas junto con sus ricos componentes textiles originales. Mientras Rafael Larco Herrera donó esta parte de su colección a España, su hijo, el célebre arqueólogo Rafael Larco Hoyle, continuó reuniendo el patrimonio familiar en Lima para fundar el mundialmente famoso Museo Larco en honor a su padre.

Creación legal y construcción de la sede (1941 - 1965)

  • Decreto de fundación: En 1941 se formaliza la creación del museo independiente.
  • Diseño arquitectónico: En 1943 se encarga el proyecto de la sede actual en la Ciudad Universitaria a los arquitectos Luis Moya y Luis Martínez Feduchi. El edificio fue diseñado en un estilo historicista y neocolonial, evocando la estética de un convento y de las iglesias barrocas americanas.
  • Inauguración: Las obras concluyeron en su mayoría en 1954, las piezas se trasladaron en 1962 y el museo abrió sus puertas oficialmente en 1965
  • Renovación moderna (1986 - 1994)
  • Con la cercanía del Quinto Centenario del Descubrimiento de América, en 1986 el Ministerio de Cultura cerró el museo para ejecutar una reforma estructural profunda. [
  • Reabrió de forma definitiva en 1994, adoptando el discurso museográfico antropológico actual que busca reflejar la enorme diversidad y riqueza de las culturas del continente americano

Las 5 Áreas Temáticas (Estructura Conceptual)

  • El Conocimiento de América: Analiza cómo los europeos percibieron el continente tras su llegada, confrontando los mitos iniciales con las crónicas reales de exploradores y expediciones científicas. [1]
  • La Realidad de América: Explica la geografía física del continente, las rutas migratorias de los primeros pobladores y el desarrollo de las diversas culturas en sus entornos naturales.
  • La Sociedad: Es el área más extensa. Aborda el ciclo vital de las personas (nacimiento, madurez, matrimonio y muerte) tanto en las sociedades indígenas como en el periodo colonial y mestizo.
  • La Religión: Explora el universo de las divinidades, los mitos prehispánicos, los rituales sagrados, el mundo funerario y el posterior impacto del catolicismo virreinal. 
  • La Comunicación: Se centra en las formas de lenguaje del continente, abarcando desde los sistemas de escritura y códices precolombinos hasta la implantación del castellano

Tres etapas de las culturas del Perú:

Etapa Prehispánica: El esplendor preinca e inca

La colección de la América Prehispánica transporta al visitante directamente a los desiertos costeros y las cumbres de la cordillera andina. Entre las piezas más aclamadas de las galerías dedicadas a Perú destaca el célebre Manto de Paracas, un textil funerario excepcional que conserva sus vívidos colores milenarios y que ejemplifica la sofisticada cosmovisión de esta cultura prehispánica.

El recorrido arqueológico cobra vida con los complejos cerámicos y la orfebrería de las culturas Moche, Lambayeque y Chimú. De hecho, la institución ha desarrollado proyectos innovadores de realidad aumentada, como Chimú AR, que permiten a los usuarios explorar de forma interactiva la recreación virtual de la excavación de la huaca de Tantalluc (Cajamarca), liderada originalmente por el obispo Martínez Compañón en el siglo XVIII. Este viaje culmina con el majestuoso Imperio Inca, representado mediante herramientas agrícolas, textiles y vasijas ceremoniales que narran el apogeo del Tahuantinsuyo.

América prehispánica. La colección que gestiona este departamento supone casi la mitad del total de piezas conservadas en el Museo...Esta sección custodia más de tres milenios de alta complejidad cultural y tecnológica en los Andes centrales, destacando por su textilería y metalurgia:

Momia de Paracas: Un fardo funerario expuesto que permite entender los complejos rituales de enterramiento, momificación y la cosmovisión sobre el más allá en la costa sur peruana.

 El Manto Funerario Paracas: El manto expuesto en el museo es una obra maestra textil de la fase Paracas-Necrópolis, confeccionada hace más de 2000 años con una finísima combinación de algodón y fibra de camélido andino. Destaca por su excepcional estado de conservación y la complejidad de sus motivos iconográficos bordados:

  • El Ser Oculado y el Felino Oculado: Son las deidades centrales que dominan la iconografía textil. Aparecen representadas como figuras serpentiformes antropomorfas con ojos desproporcionadamente grandes, ligadas al agua, la fertilidad de la tierra y el inframundo. 
  • Cabezas-Trofeo: De los apéndices de los personajes o directamente de sus manos cuelgan cabezas humanas cercenadas. En el mundo andino primigenio, estas no solo simbolizaban el triunfo militar, sino también una poderosa ofrenda de regeneración vital y flujo de vida. 
  • Composición en Damero: Los motivos místico-religiosos se repiten de forma alterna y geométrica a lo largo de bandas transversales y en la gran guardilla periférica, rematada por flecos.
  • Cromatismo eterno: El manto destaca por su vívida paleta de tintes naturales que desafían el tiempo. Los bordados destacan sobre un fondo negro mediante hilos de color rojo, amarillo y un profundo verde oscuro.
  • Colección Martínez Compañón: Contiene dibujos originales, acuarelas y piezas arqueológicas recuperadas en Trujillo durante el siglo XVIII, sirviendo como registro científico pionero de las culturas Moche y Chimú.
  • Metalurgia e iconografía Inca: Vasijas ceremoniales (queros), herramientas agrícolas y elementos de Spondylus que reflejan la expansión y administración del Tahuantinsuyo.

2. Etapa Virreinal: El sincretismo de la sociedad colonial

Tras las pistas de un pasado virreinal: el Museo de América ofrece una inmersión profunda en estos dos tesoros de su colección peruana.

La producción artística de los siglos XVII y XVIII testimonia la fusión entre las tradiciones europeas y la estética indígena:

  • Pintura de la Escuela Cuzqueña: Un gran conjunto de lienzos caracterizados por el uso profuso del pan de oro y motivos religiosos católicos reinterpretados bajo la sensibilidad andina.
  • Series de Cuadros de Mestizaje: Lienzos de gran valor etnohistórico que documentan de manera sistemática las mezclas raciales, vestimentas, oficios y la jerarquización social en el Virreinato del Perú del siglo XVIII.
  • Platería y Orfebrería Sacra: Piezas de uso litúrgico donde sobresale el Portaviático de oro (fines del siglo XVII), una obra maestra de taller limeño confeccionada con oro, esmaltes a la porcelana, rubíes y esmeraldas.

·       El esplendor de la Escuela Cuzqueña. El legado peruano no se detiene en la llegada de los europeos. La sección de América Virreinal rinde homenaje a la magnífica producción de la Escuela Cuzqueña de pintura y el arte del Virreinato del Perú. Las salas exhiben lienzos repletos de pan de oro y cargados de un fuerte sincretismo religioso y cultural, donde los santos católicos adoptan simbolismos andinos. La pinacoteca virreinal incluye además singulares obras de pintura de castas y mestizaje, las cuales documentan de manera única la composición social, las costumbres y la rica diversidad humana de la sociedad colonial del siglo XVIII.

3. Etapa Republicana: La transición hacia la modernidad

Aunque el grueso de la colección es prehispánica y virreinal, el siglo XIX y la consolidación del Perú independiente están representados principalmente a través de la cultura visual, documental y las expediciones de la época:

  • Pintura costumbrista y retratos: Obras decimonónicas que ilustran el cambio de la iconografía virreinal a los nuevos símbolos nacionales. El museo cuenta con óleos y grabados que retratan a las élites criollas y las costumbres urbanas de la Lima republicana del siglo XIX.
  • Fotografía histórica y grabados: Archivos visuales procedentes de expediciones científicas y comerciales españolas del siglo XIX que documentaron los paisajes, monumentos andinos y la sociedad peruana postindependencia.
  • Numismática de la Independencia: Colecciones de monedas y medallas conmemorativas acuñadas en Lima tras la proclamación de la República, las cuales funcionaron como el principal vehículo de propaganda de la nueva identidad nacional independiente.

A continuación, se detalla la iconografía del célebre tejido prehispánico y la vida cotidiana plasmada en las pinturas coloniales.

Un espacio de encuentro vivo

Más allá de sus vitrinas arqueológicas, el museo funciona como un espacio de diálogo intercultural activo para la comunidad local y la diáspora peruana en España. Un claro ejemplo es la celebración anual del consolidado festival cultural «¡Vive el Perú!». Durante el verano, la institución abre sus puertas a una completa programación que incluye talleres didácticos, conferencias de expertos, proyecciones de cine, ciclos literarios y exhibiciones de danzas folclóricas tradicionales.

Para quienes deseen experimentar este viaje cultural en vivo, el Museo de América abre sus puertas de martes a domingo en su sede de la Avenida de los Reyes Católicos, 6. Una cita obligada en Madrid para dejarse cautivar por la magia, el misticismo y la inagotable historia de la gran nación andina.

José Antonio Benito

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Hace 4 años conocí al Cardenal Baltazar Enrique Porras en San Ramón (Perú), cuando fue como legado pontificio de Francisco para presidir la beatificación de la Hermana AGUCHITA. Pudimos conversar buenos ratos y le entrevisté para Radio María (https://jabenito.blogspot.com/2022/05/cardenal-baltasar-porras-aguchita-es.html). Me manifestó su gran aprecio por el P. Morales y su deseo de visitar la tumba.
Felizmente, hoy viernes 3 de junio del 2026, lo logró. Gracias a Marisol que le entrevistó en el Hogar de Écija, donde tuvimos un simpático encuentro familiar los cruzados que andábamos por ahí. En varios momentos nos invitó a ir allá. Nos compartió preciosas vivencias de su amistad con san Juan Pablo II, el Beato Cardenal Eduardo Pironio que tanto ayudó a los jóvenes, institutos seculares, su familiaridad con el Papa Francisco…
A continuación, le acompañamos como peregrinos a la tumba de nuestro Padre Morales donde oramos y él dejo estampada una entrañable dedicatoria, en este momento tan doloroso para Venezuela en que los muertos se acercan a 3.000, sobre todo en la zona de Macuto, (https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2026-07/venezuela-terremoto-iglesia-ayudas-victimas.html
Toda nuestra oración y apoyo con el querido pueblo.

Aquí su dedicatoria:

Como peregrino vengo a la tumba del P. Tomás Morales, S.J, nacido en Macuto, Venezuela y desarrolló toda su vida cristiana en España. En estos momentos de profundo dolor en Venezuela por los terremotos, la parte que más sufrió fue Macuto; a él nos encomendamos para que desde el cielo su oración por los más necesitados sea bálsamos y esperanza.
Con mi bendición y afecto esperando verlo pronto como beato de la Iglesia
Fdo.B. Porras
Cardenal Arzobispo emérito de Caracas
Madrid, 3 de julio 2026
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12 PROTAGONISTAS MAGNÍFICOS (8 MUJERES, 4 VARONES) EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

En la carta encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV, la historia se presenta como un recurso vital de discernimiento y fundamento para afrontar los desafíos de la era de la inteligencia artificial.

Basta con buscar "historia" para ver que hay por lo menos 53 alusiones al término. Os invito a leer la encíclica en la clave del n. 42:"contemplar la historia partiendo de las heridas y las esperanzas de las personas y a ponerlas en diálogo con el Evangelio".

Siempre de la mano de San Agustín y su emblemática propuesta de las “dos ciudades”, el Papa León concreta y ejemplifica lo que en la Biblia y en el Magisterio de la Doctrina Social de la Iglesia se ha llevado a la práctica. Os comparto algunos textos enriquecidos con algún dato biográfico acerca de las 8 mujeres emblemáticas y 4 cristianos ejemplares, junto a los numerosos “mártires de lo cotidiano”. Sabemos que ante Dios no hay héroes anónimos. La sugestiva encíclica nos brinda un formidable contenido para su forja en nuestro tiempo. Pongo el enlace del documento para facilitar y contrastar:

https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html

n.130. San Agustín describe la historia humana como un lugar de lucha entre dos amores, que han construido dos modos de habitar el mundo y de convivir, dos “ciudades”: por un lado, el amor a Dios y al prójimo; por otro, únicamente el amor a sí mismo. «Dos amores han dado origen a dos ciudades: el amor de sí mismo hasta el desprecio de Dios, la terrena; y el amor de Dios hasta el desprecio de sí, la celestial». Como en toda la historia humana, también hoy estos dos amores luchan en nuestro corazón por el predominio. El tiempo de la IA no escapa a esta regla: la construcción de Babel o la de Jerusalén comienza en cada uno de nosotros.

n.124. En diversos contextos se han distinguido además mujeres valientes y generosas como:

1. Santa Laura Montoya — Misionera y educadora colombiana (1874–1949), primera santa nacida en Colombia. Fundó las Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena para evangelizar a pueblos indígenas con respeto a su cultura.

2. Santa Teresa de Calcuta — Religiosa católica nacida en Albania (1910–1997), fundadora de las Misioneras de la Caridad. Dedicó su vida a los pobres y enfermos en India; Premio Nobel de la Paz 1979 y canonizada en 2016.

3. Dorothy Day — Periodista y activista social estadounidense (1897–1980), cofundadora del Catholic Worker Movement. Defensora de la no violencia, la justicia social y la hospitalidad hacia personas marginadas.

4. Maria Skłodowska-Curie — Física y química polaca-francesa (1867–1934), pionera en radiactividad. Doble Premio Nobel (Física y Química); descubrió el polonio y el radio.

5. Maria Montessori — Médica y pedagoga italiana (1870–1952), creadora del método Montessori. Promovió la autonomía del niño, el aprendizaje sensorial y ambientes preparados.

6. Elisabeth Elliot — Escritora y misionera cristiana estadounidense (1926–2015). Conocida por su labor en Ecuador tras la muerte de su esposo Jim Elliot y por sus libros sobre fe y perdón.

7. Wangari Maathai — Ambientalista y política keniana (1940–2011), fundadora del Green Belt Movement. Primera mujer africana en ganar el Nobel de la Paz (2004) por vincular medioambiente, derechos y paz.

8. Benazir Bhutto — Política pakistaní (1953–2007), primera mujer en liderar un país musulmán moderno como primera ministra. Impulsó reformas democráticas; fue asesinada en 2007.

9. Y  tantas otras de todos los continentes, que con su esfuerzo han contribuido a hacer más humana la historia

n.125 “Junto a estos signos públicos, existe una trama más discreta pero decisiva: las comunidades religiosas que eligen lugares pobres y peligrosos; los mártires de la fraternidad y de la justicia como san Maximiliano María Kolbe, san Óscar Romero y el beato Enrique Angelelli, junto con testigos que han encarnado, en condiciones duras y a menudo inhumanas, la esperanza del Evangelio y la dignidad del hombre, como el venerable François-Xavier Nguyễn Văn Thuận. Y, sobre todo, los “mártires de lo cotidiano” que curan, educan, acompañan y consuelan discretamente, como los padres de familia, los enfermeros, los médicos, los voluntarios y las personas que están junto a los ancianos o a los excluidos. Su testimonio muestra que el bien no progresa de manera automática, sino que requiere perseverancia, memoria y una conversión que hace capaces de recomenzar incluso después de las derrotas”.

 1. Maximiliano María Kolbe: Fraile franciscano polaco nacido en 1894, destacó por su labor misionera y por fundar publicaciones católicas. Murió en el campo de concentración de Auschwitz en 1941 tras ofrecer su vida a cambio de la de otro prisionero.

2. Óscar Romero: Arzobispo de San Salvador nacido en 1917, denunció públicamente la represión y las violaciones de derechos humanos durante la guerra civil salvadoreña. Fue asesinado en 1980 mientras celebraba misa y posteriormente canonizado por la Iglesia católica.

3. Enrique Angelelli: Obispo de La Rioja nacido en 1923, impulsó una pastoral cercana a los trabajadores y campesinos en el contexto de fuertes tensiones sociales en Argentina. Murió en 1976 en un atentado vinculado a la dictadura militar, siendo reconocido después como mártir.

4. François-Xavier Nguyễn Văn Thuận: Cardenal vietnamita nacido en 1928, pasó trece años encarcelado por el régimen comunista tras la caída de Saigón. Durante su cautiverio escribió reflexiones espirituales que lo convirtieron en un referente contemporáneo de esperanza y reconciliación.

n. 211. Una lectura atenta de la historia lo confirma. Incluso en las noches más oscuras, el Señor suscita hombres y mujeres capaces de no resignarse y de perseverar en el bien: personas que protegen a los frágiles y abren caminos de reconciliación. La memoria de los santos y de los justos, de los constructores de paz a menudo olvidados, muestra que la gracia no elimina el conflicto con un gesto mágico, sino que genera una resistencia activa al mal y una creatividad sorprendente en el bien.

 n.216. Como recordó el Papa Francisco, debemos “tocar la carne” de quienes sufren: mirar los rostros, escuchar las historias, reconocer las heridas. Los acontecimientos dolorosos necesitan tanto de historia como de memoria: la una para tratar de relatar los hechos, la otra para dar testimonio de lo vivido.

https://blogelpuente.blogspot.com/2026/05/la-importancia-de-la-historia-en-la.html

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OASIS EN ALTO DEL LEÓN

Un “oasis” natural es un vergel en medio del desierto. Si lo aplicamos a la vida espiritual es un tiempo de refresco y paz en medio de los ardores del desierto de la ciudad.

En Madrid disponemos de muchos rincones de la Sierra de Guadarrama para disfrutarlo. Éste ha sido mi caso en el domingo 28 de junio con el Movimiento Santa María.

Contamos con una elevación muy atractiva, el Alto del León. Nuestro papa León nos ha visitado hace apenas tres semanas y el impacto ha sido inmenso en nosotros y en la sociedad. Yo he tenido la suerte de vivirlo como voluntario en dos eventos: el de la Vigilia de los Jóvenes del sábado y el de la misa y procesión el domingo, con motivo de la fiesta del Corpus.

Su lema era “Alzad la mirada”, en Alto del León… parece puesto aposta. ¿Ǫué me ha dicho el Papa? ¿Ǫué resuena en mí todavía desde hace tres semanas? ¿Ǫué impacto ha tenido en mis compañeros, en la gente que me rodea…? ¿Cómo he acompañado ese impacto para que no sea un simple fuego de artificio como los de la Vigilia de la Plaza de Lima o los de la Sagrada Familia de Barcelona? Nosotros estamos llamados a ser fuego… perpetuo, brasas continuamente encendidas para arder en cuanto me soplen. No estamos llamados a ser fuegos artificiales, espectaculares, pero efímeros. Somos enviados a la ciudad. A ese Madrid que vemos al frente. Parece que lo tocamos.

Sólo he podido gozar de una acampada cuando vine desde Valladolid por los años 80. Todavía recuerdo el magnífico espectáculo nocturno, contemplado las luces de la ciudad, de los pueblos del valle, de la carretera, de las estrellas y de la luna quedado grabado en nuestras retinas… Nuestra posición este domingo ha sido bajo la sombra de pinares en una llanura denominada “Posición Loma de los requetés”, por ser defendida esa zona por un destacamento de soldados navarros en la pasada Guerra del 36. El desafío del Papa León de levantar la mirada, de comprometernos con nuestro mundo, el de la IA, el dividido y polarizado, no muy distinto del que nos recordaba el paisaje del Alto León sembrado de trincheras, búnkers, cruces rotas… Como contrapunto, la paz ambiental, el verdor de los árboles, las nubes juguetonas de la cúpula celestial, las aguas cantarinas de dos tímidos riachuelos, el calmado pastar de vacas sin ninguna prisa, el zumbido de algún mosquito, la belleza de mariposas multicolores, y al frente la gigantesca Cruz del Valle de los Caídos como símbolo de reconciliación y de esperanza…

Ha sido un día pleno de retiro, en silencio, inmerso en la naturaleza, en diálogo con Dios, con uno mismo. Tan sólo tres momentos en los que nos acompañan unas palabras motivadoras y la imponente Eucaristía, hoy realzada por la gracia inesperada de una tormenta pasajera con gotas de lluvia.

De fondo, las palabras del gran educador que era Abelardo de Armas, hoy ya en el Cielo: “Y te he suplicado que te apiadaras de tanta juventud allí albergada. Y de toda España. Y del mundo. Y te lo he suplicado con lágrimas en los ojos, porque sentía en tu amor por ellos…” Somos como neveros (o manantiales) en la montaña que luego se derraman gota a gota sobre el valle: “caricias de aguas transparentes que cantan bajando”.

Todo un verano para vivir -como nos enseñó el Venerable Padre Tomás Morales- la campaña de la Visitación, el veraneo de la Virgen, visitando en misión a su prima Isabel, olvidándose de sí, venciendo la pereza, buscando lo mejor para el otro, quedándose siempre con lo peor, sin quejarse nunca, siempre alegre, sirviendo en los múltiples detalles de cada día. ¡Ven con nosotros a caminar, Santa María ven, ayúdanos a levantar la mirada y el corazón!

José Antonio Benito

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HUELLAS DE LA TREMENDA GUERRA QUE AYUDAN A ALZAR LA MIRADA desde el ALTO DE LOS LEONES

Este fin de semana he caminado hasta el Alto del León (o Alto de los Leones de Castilla) en compañía de jóvenes montañeros del Movimiento de Santa María. Me ha impresionado este búnker en el marco de un bellísimo paisaje desde donde se divisa la Cruz del Valle de los Caídos, las 5 torres de Madrid -en lontananza- y la serranía madrileña en la que se abrazan la de Ávila y Segovia. Mi corazón se  va con el Papa León, su lema “todos uno en el  Uno”, su compromiso por la paz y su impulso constante de ayudar a todos a “alzar la mirada”.

Este lugar fue el escenario de una de las primeras y más encarnizadas batallas de la Guerra Civil Española en julio de 1936. Este puerto de montaña en la sierra de Guadarrama se convirtió en un símbolo estratégico y defensivo para ambos bandos.

El puerto era vital para el avance de las tropas: el bando nacional necesitaba controlarlo para que las columnas militares desde Castilla y León pudieran cruzar hacia Madrid, mientras que las fuerzas republicanas (milicianos y guardias civiles leales) debían bloquearlo.

  • Toma del puerto (22 de julio de 1936): Tras intensos combates bajo el calor veraniego, los nacionales comandados por el general Mola lograron tomar el control del Alto del León.
  • Estancamiento del frente: Aunque los sublevados conquistaron el puerto, los republicanos consiguieron hacerse fuertes en las cumbres y accesos cercanos (como La Peñota), frenando su avance hacia la capital.
  • El Frente de la Sierra: El frente quedó estabilizado a lo largo de toda la cordillera de la sierra de Guadarrama, manteniéndose fortificado y sin apenas variaciones hasta el final de la guerra.
  • El Alto de los Leones en la actualidad: Tras la Guerra, el puerto fue rebautizado como Alto de los Leones de Castilla. Hoy en día, es un importante enclave de turismo histórico y rutas de senderismo. Los visitantes pueden explorar numerosos vestigios militares de la contienda que han sobrevivido bajo los pinares, como trincheras, búnkeres, nidos de ametralladora y el antiguo refugio de Cabeza Lijar.

Este fin de semana lo estoy viviendo aquí como nido de oración, convencido de que el corazón de la paz es la paz de corazón y que -como afirmaba Donoso Cortés “hacen más por el mundo los que oran que los que pelean”. Mi oración se hace canto de esperanza con el “Magníficat” como el Papa León concluye en su encíclica “Magnifica humanitas”: “Con la misma fe de María, convirtámonos en tejedores de esperanza en nuestro mundo, compartiendo lo que somos y lo que tenemos, para que la presencia de Jesús crezca entre nosotros y su Reino tome forma”.

José Antonio Benito

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¿Por qué el Padre Acosta quería ir a las Indias del Perú?

 “Lo que sobre todo hallo mover mi voluntad es algún deseo de la cruz de Nuestro Señor, y de ser agradecido al que tan liberalmente se me dio”

(Carta desde Ocaña, en 1569, 29 años de edad)

 

Las Cartas Indipetae del latín indipeta, el que pide las Indias eran misivas oficiales escritas por jóvenes sacerdotes y estudiantes de la Compañía de Jesús dirigidas directamente al Padre General de la orden en Roma.

Su objetivo era solicitar formalmente ser destinados a las misiones americanas (Indias Occidentales) o asiáticas (Indias Orientales). Solían ser textos muy emotivos y espirituales donde el solicitante explicaba su vocación, su disposición al martirio y sus aptitudes físicas o lingüísticas para evangelizar. Se conservan miles de ellas en el archivo romano de la orden

 

La presente Carta del jesuita José de Acosta a San Francisco de Borja, general de la Compañía de Jesús, en que pide las misiones de Indias, la escribe en Ocaña el 23 de abril de 1569, poco antes de cumplir los 30 años de edad.

En ella le comunica que el año pasado, a través del Provincial le hizo llegar a Roma, “una memoria que comunicase con vuestra paternidad de los deseos que nuestro Señor me daba de servir más a su divina Majestad, especialmente en las partes de las Indias”. San Francisco de Borja, general, le respondió a través del P. Maestro Dionisio “aprobando aquellos deseos” por lo que recibió harto consuelo.

En este momento se siente impelido a comunicar de nuevo lo que desde hace 9 años, o sea, desde los 20, “pero de algunos meses acá son mucho más crecidos, y con más eficacia y confianza que no han de ser de balde, así por sentir siempre más voluntad después de haber dicho muchas misas y ofrecídome al Señor lo que he podido, como por ver en mí notable ventaja de salud corporal, que con el mismo ejercicio que se pensó me hiciera daño ha crecido, y tengo esperanza en Dios no me faltará para todo lo necesario; que esta cuaresma, con la lección ordinaria y dos sermones en la semana y razonablemente de confesiones, no hice falta, antes salí con más fuerzas, y así entiendo será en lo que la obediencia me ordenare. El dolor que solía tener del pecho es muy poco o cuasi nada, y en lo demás me hallo bueno, a lo menos no de suerte que tenga indisposición de importancia”.

Lograda la salud y manifestada al superior para que quede tranquilo, pasa a darle razón del por qué desea partir a Indias: “Lo que me suele despertar estos deseos principalmente es parecerme que, para salir de un paso ordinario en que me persuado caminar poco en el divino servicio, me haría la misma necesidad ser otro donde no hay este entretenimiento y regalo ordinario”. Se ofrece ir para ayudar a otros “en aquellas partes con menos peligro de vanidad y con esperanza de más fruto, a lo menos hay más necesidad…de criar obreros”.

Acosta da un paso más y manifiesta que “lo que sobre todo hallo mover mi voluntad es algún deseo de la cruz de Nuestro Señor, y de ser agradecido al que tan liberalmente se me dió, lo cual en los trabajos y contradicciones y soledad y penuria y peligros que allá se pasan, siendo los que deben los obreros del Señor, con su gracia hace que le parezcan e imiten en algo; y de esto suelo sentir muchas veces harto fuertes deseos con una confianza y seguridad grande, que si el Señor por mano de mi superior me enviase, no sería parte mi flaqueza y pocos merecimientos para estorbar tanto bien. No sé, padre, si su divina bondad me tiene guardado tal tesoro”.

Se ofrece para hacer allá lo que hace acá: “leer teología o predicar u otro ministerio alguno”.

De Ocaña, 23de abril de 1569. De vuestra paternidad hijo y siervo indigno. -Josef de Acosta.

https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/escritos-menores--0/html/fee5cdd8-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html#I_1_

 

(Fermín del Pino Díaz: https://historia-hispanica.rah.es/biografias/394-jose-de-acosta)

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Fariña Castro, Alfredo Fernando. José Agustín. Valladolid, 20.III.1879 – Paracuellos del Jarama (Madrid), 30.XI.1936. Agustino (OSA), escritor, predicador, editor, mártir de la fe católica y beato.

Biografía

Alfredo Fariña Castro, de origen gallego, pero nacido en Valladolid, fue su nombre de bautismo y confirmación, esta última recibida en la parroquia de Santa María de Guía (Las Palmas), en las Islas Canarias, donde Juan Francisco, su padre, de profesión telegrafista, había sido trasladado al poco tiempo de nacer Alfredo. Filomena Castro fue su madre.

En el seminario de Las Palmas se inició en los estudios de Latín y Humanidades, al tiempo que fue descubriendo su vocación a la vida religiosa. Ingresó en la Orden de San Agustín el 24 de marzo de 1894, para profesar en el convento de Calella (Barcelona), de la Provincia agustiniana de Castilla, el 25 de marzo del año siguiente. Entonces cambió su nombre de pila, Alfredo, por José Agustín. Los estudios de Filosofía los comenzó en el colegio San José de Valencia de Don Juan (León), adonde llegó el 24 de julio de 1895. En 1896, 4 de enero, partió desde el puerto de Barcelona rumbo a Chile para afiliarse, junto con otros diez religiosos, a la Provincia agustiniana de Chile, por entonces necesitada de jóvenes religiosos. En el convento de San Bartolomé, en la ciudad de Talca (Perú), finalizó los estudios de Filosofía y Teología. Fue ordenado sacerdote el 24 de mayo de 1902 en el convento Nuestra Señora de Gracia, de Santiago de Chile.

Durante su estancia en la provincia de Chile desempeñó varios oficios: procurador, rector de la iglesia talquina y desde 1906 se encargó de la formación de novicios en calidad de maestro, no cesando en este cargo hasta 1917. Como formador escribió un libro, el Tesoro del novicio (Talca, Chile, 1910), de amplia difusión entre varias generaciones de jóvenes agustinos.

También dirigió la Tercera Orden de San Agustín y la Pía Unión de la Virgen del Buen Consejo.

Ya promotor de esta advocación mariana, José Fariña creó y dirigió la primera publicación periódica de los agustinos de Chile. En 1909 apareció con el nombre de La Hojita del Buen Consejo, y a partir del número 15, de 26 de mayo de 1910, cambió de título, denominándose en adelante El Buen Consejo. Fariña fue su director hasta noviembre de 1917. La sede de la dirección, redacción, imprenta y administración de la revista se encontraba en el mismo convento de San Bartolomé de Talca. Varios artículos escritos en esta publicación por José Agustín Fariña fueron recogidos luego en el libro titulado Diversas prácticas a la Madre del Buen Consejo (Talca, Chile, 1911). En esta época redactó y publicó la obra Meditaciones prácticas sobre la Pasión según los Evangelios (Talca, Chile, 1913), y algunos folletos devocionales dedicados a la Madre del Buen Consejo.

El 2 de noviembre de 1917 salió de Buenos Aires hacia Barcelona. Después de afrontar algunas dificultades tenidas con la imprenta de Talca tomó la decisión de venderla, hecho que suponía el comienzo del fin de su etapa en Chile. Sin embargo, en él continuaba vivo el deseo de difundir al pueblo cristiano las virtudes de los más destacados religiosos y religiosas de la Orden Agustiniana. Por esta razón el prior general de la Orden, Tomás Rodríguez, le llamó a Roma para que ejerciese el cargo de vice-postulador de las Causas de Beatificación y Canonización de los siervos de Dios. Cuando se encontraba de camino hacia la Ciudad Eterna, en Francia fue detenido y encarcelado por ser considerado persona sospechosa de espionaje, al figurar con el nombre religioso de José Agustín, y no con el de Alfredo. En el tiempo que permaneció en prisión, un mes aproximadamente, Agustín Fariña experimentó la protección divina por mediación de la agustina Cándida de San Agustín, según escribió en carta dirigida a Benigno Fernández, de fecha 27 de junio de 1918. Una vez puesto en libertad, no pudiendo continuar su viaje regresó a España, incorporándose a su Provincia de Castilla como hijo que era de la misma. Su primer destino fue al colegio de Huelva. Aquí estuvo dedicado a la enseñanza y al ejercicio del ministerio sacerdotal. Desde el mes de junio de 1920 comenzó a formar parte de la comunidad de Calahorra (La Rioja) para encargarse de la formación, y llegó a ocupar el cargo de maestro de novicios (1923-1927) y de profesos agustinos (1921-1923).

En este tiempo y durante más de una ocasión mostró en público sus conocimientos y habilidades musicales, como también lo hizo con la pluma al redactar dos devocionarios, uno a la Madre del Buen Consejo, y otro a santa Rita, bajo el título Manojillo de Rosas de Santa Rita (Barcelona, 1925); una biografía de Asunción Galán de San Cayetano (Barcelona, 1924), y Doctrina de oración de Alonso de Orozco (Logroño, 1927). La Orden Agustiniana le concedió el grado de lector en Filosofía con fecha 14 de octubre de 1924.

José Agustín Fariña, conocedor del estado de penuria y aislamiento en que se encontraban las agustinas contemplativas manifestó interés en unir, a modo de Federación, los conventos de la misma Orden religiosa de forma semejante a como lo haría más tarde la Santa Sede con la constitución Sponsa Christi. Este proyecto no pudo llevarlo adelante. Luego ideó la publicación de una revista que sirviera de ayuda espiritual, lazo de unión y medio de comunicación entre las religiosas agustinas. A su vez, proyectaba la creación de una imprenta propia, pero no logró su aprobación por la Provincia de Castilla, motivo por el que solicitó autorización para trasladarse al monasterio de El Escorial (Madrid), con el fin de editar la tan esperada revista en la imprenta del Real Monasterio. En 1927 comenzó a residir en la comunidad agustiniana de El Escorial y en enero de 1928 salía el primer número de la revista Vergel Agustiniano, publicación mensual dedicada a la reflexión sobre aspectos de la vida cristiana en general y religiosa agustiniana en particular. José Agustín Fariña fue su fundador, primero y último director, redactor y colaborador habitual de Vergel Agustiniano durante ocho años de vida de esta publicación (1928-1935). Fue calificada de “armónica en sus partes; de orientación segura y bien determinada; exhalando un aroma agustiniano que conforta a los de dentro y aproxima a los de fuera; sobria, sencilla”. Por las cartas y documentación publicada sobre las misiones, principalmente de China, continúa interesando a los historiadores. También publicó José Agustín Fariña desde la misma imprenta escurialense un boletín titulado Flores de santidad, con breves perfiles biográficos y espirituales de religiosas y religiosos agustinos fallecidos con fama de santidad. La actividad literaria la compaginaba con labores pastorales en la comunidad religiosa y en la Real Basílica de El Escorial en el confesionario y la predicación dominical.

Fariña impulsó la beatificación de María Juana Guillén (muerta en 1607), agustina de Orihuela (Alicante), con la fundación en 1929 del boletín La Virgen Oriolana, y publicación de una biografía popular, además de una novena de la venerable Guillén, impresa por vez primera en El Escorial en 1932, reeditada por Balbino Rano en 1991, junto con la biografía.

El mismo objetivo persiguió con la sierva de Dios Cándida de San Agustín (muerta en 1861), creando en 1931 el boletín La Perla de Valdepeñas. Su vida y virtudes las publicó en Vergel Agustiniano, años 1931 y 1932.

“Fue un infatigable operario en la viña del Señor, un escritor fecundo y atildado, un fervoroso predicador evangélico, un experto y excelente confesor y director de almas y un ardiente apóstol de Cristo”, sentenció G. Gutiérrez. En efecto, José Agustín Fariña fue director espiritual de casi toda la comunidad de agustinos de El Escorial, labor apostólica que ejercitó hasta el final de su vida, con mayor insistencia durante los casi tres meses de estancia en el colegio escolapio de San Antón (Madrid), habilitado como cárcel, después de haber sido privado de libertad el 6 de agosto de 1936, y corriendo la misma suerte que otros religiosos agustinos de San Lorenzo de El Escorial.

Los testigos de vista afirman que Fariña “discutía a veces con los descreídos acerca de Dios y de la religión con el fin de convertirlos; que salió en defensa de los agustinos jóvenes, cuando eran sometidos por los carceleros a pruebas duras contra su vocación; y que, hallándose, ya maniatado junto al camión que había de conducirle al lugar del suplicio, trazaba la señal de la cruz con sus manos atadas e impartía la absolución a sus compañeros de martirio”. Continúa relatando el padre Llamas, en su libro Mártires Agustinos de El Escorial, que “la serenidad con que el P. José Fariña hablaba de su posible martirio era para admirar: ‘Si nos matan, mejor; moriremos por Dios’, le oímos exclamar más de una vez”. Llegado el momento de entregar la vida, según afirman los testigos presenciales, José Agustín Fariña “estaba sonriente y lleno de satisfacción, como quien conseguía el supremo anhelo de su vida”. La mañana del 30 de noviembre de 1936 cayó asesinado en Paracuellos del Jarama (Madrid), junto a él fueron asesinados por las milicias socialistas otros cincuenta frailes agustinos: Luis Abia Melendro —Abia de las Torres (Palencia), 28 de febrero de 1919—; Bernardino Calle Franco —Ituero Seco (Palencia), 17 de mayo de 1916—; Pedro José Carvajal Pereda —Peñacastillo (Cantabria), 16 de julio de 1912—; Miguel Cerezal Calvo —Palencia, 12 de diciembre de 1871—; Víctor Cuesta Villalba —Mantinos (Palencia), 13 de mayo de 1917—; José Dalmau Regás —Calella (Barcelona), 16 de diciembre de 1886—; Ramiro Alonso López —Pozuelo de Tábara (Zamora), 28 de marzo de 1915—; Dámaso Arconada Merino —Carrión de los Condes (Palencia), 17 de agosto de 1904—; Nemesio Díez Fernández —Prioro (León), 20 de febrero de 1913—; Matías Espeso Cuevas —San Martín de Valdetuéjar (León), 22 de febrero de 1901—; Francisco Fuente Puebla —Buenavista de Valdavia (Palencia), 17 de octubre de 1916—; José Gando Uña —Villageriz de Vidriales (Zamora), 15 de julio de 1910—; Joaquín García Ferrero —Morales de Valverde (Zamora), 21 de agosto de 1884—; Arturo García de la Fuente —Madrid, 19 de junio de 1902—; Nemesio García Rubio —Vegapugín (León), 17 de abril de 1912—; Esteban García Suárez —Canales (León), 1 de agosto de 1891—; Benito Garnelo Álvarez —Carracedo de Monasterio (León), 12 de enero de 1876—; Gerardo Gil Leal —La Vid (Burgos), 3 de octubre de 1871—; Marcos Guerrero Prieto —Fuente Encalada (Zamora), 12 de mayo de 1915—; Miguel Iturrarán Laucirica —Marquina (Vizcaya), 28 de septiembre de 1918—; José López Piteira —Arroyo Blanco (Camagüey, Cuba), 27 de marzo de 1913—; Constantino Malumbres Francés —Frómista (Palencia), 10 de marzo de 1872—; Francisco Marcos del Río —Lodoso (Burgos), 27 de enero de 1874—; Ricardo Marcos Reguero —Villanueva de las Manzanas (León), 9 de junio de 1891—; Julio Marcos Rodríguez —Carrizal (León), 16 de marzo de 1914—; Julio María Fincias —Santa Eulalia de Tábara (Zamora), 29 de septiembre de 1916—; Román Martín Mata —Buena Vista de Valdavia (Palencia), 22 de mayo de 1918—; Melchor Martínez Antuña —San Juan de Arenas (Siero, Asturias)—; Pedro Martínez Ramos —Figueruela de Arriba (Zamora), 25 de octubre de 1902—; Isidro Mediavilla Campo —Villasur de Cieza (Palencia), 12 de mayo de 1913—; Helidoro Merino Merino —La Puebla de Valdavia (Palencia), 26 de febrero de 1901—; Juan Monedero Fernández —Roa de Duero (Burgos), 11 de septiembre de 1881—; José Noriega González —Barriosuso de Valdavia (Palencia), 10 de febrero de 1915—; Gerardo Pascual Mata —Cerezal (León), 25 de septiembre de 1915—; José Antonio Pérez García —Villapodambre (León), 9 de abril de 1918—; Agustín Renedo Martino —Baños de la Peña (Palencia), 26 de agosto de 1870—; Mariano Revilla Rico —Buenavista de Valdavia (Palencia), 12 de diciembre de 1887—; Benito Rodríguez González —Armellada (León), 18 de marzo de 1873—; Conrado Rodríguez Gutiérrez —Villanueva de la Peña (Palencia), 24 de noviembre 1901—; Macario Sánchez López —Hoyocasero (Ávila), 29 de febrero de 1884—; Tomás Sánchez López —Hoyocasero (Ávila), 18 de septiembre de 1890—; Juan Sánchez Sánchez —Diego Álvaro (Ávila), 27 de enero de 1882—; Pedro Simón Ferrero —Puente Encalada (Zamora), 22 de octubre de 1916—; Luis Suárez-Valdés Díaz de Miranda —Ciaño (Sama de Langreo, Asturias)—; Dionisio Terceño Vicente —Congosto de Valdavia (Palencia), 25 de mayo de 1912—; Máximo Valle García —Villanueva de Abajo (Palencia), 30 de diciembre de 1915—; Pedro de la Varga Delgado —Valladolid, 30 de julio de 1904—; Benito Velasco Velasco —Arroyal de Vivar (Burgos), 20 de marzo de 1884—; Eusebio Julián Zarco Cuevas —Cuenca, 27 de julio de 1887—; Constantino Malumbres Francés —Frómista (Palencia), 10 de marzo de 1872 – Paracuellos de Jarama (Madrid), 30 de noviembre de 1936—.

Setenta y un años después, el 28 de octubre de 2007, fue beatificado en Roma por Benedicto XVI, junto con otros cuatrocientos noventa y siete hermanos en la fe que dieron su vida por amor a Jesucristo en tiempos de la última persecución religiosa en España.

La obra de Fariña se caracteriza por la sencillez, claridad y agilidad de su escritura. Los poemas que compuso encierran la belleza de la devoción cristiana y agustiniana, y su obra toda, en general, causa admiración por la sensibilidad humana y calidad espiritual que transmite. Sus escritos pertenecen en su mayoría al género hagiográfico y devocional de la época, con abundantes citas de escritores espirituales, como san Agustín, Santa Teresa, san Francisco de Sales, san Bernardo y San Juan de la Cruz.

Corte de María del Buen Consejo: Triduo y devocionario, Talca (Chile), Imprenta J. M. Garrido, 1908

“Compendio de la vida del beato Esteban Bellesini, párroco agustino de Genazano”, en El Buen Consejo (Talca, Chile), vol. I, n.º 5 (1909)

vol. II, n.º 15, 1910

Tesoro del novicio, Talca (Chile), Imprenta del Buen Consejo, 1910

Prácticas diversas en honor de María, Madre del Buen Consejo. Corte, Triduo, Devocionario y Novena, por el P. José Agustín Fariña, OESA. Oficio parvo de la Virgen del Buen Consejo por el M. R. P. M. Víctor Maturana, Agustino. Oraciones diversas, Talca (Chile), Imprenta del Buen Consejo, 1911

Meditaciones prácticas sobre la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según los santos Evangelios, Talca (Chile), Imprenta de El Buen Consejo, 1913

Los siete sábados de la Virgen del Buen Consejo, Talca (Chile), Escuela Tipografía del Salvador, 1915

Vida de la Sierva de Dios Sor Asunción Galán de San Cayetano, Religiosa de velo blanco del Convento de Agustinas Concepcionistas de Fregenal de la Sierra. (Badajoz- España) (1867-1901), Barcelona, Luis Gili, 1924

Devocionario de Nuestra Señora del Buen Consejo, Barcelona, Luis Gili, 1925

Manojillo de Rosas de Santa Rita. Devocionario en honor de la popular Santa, abogada de imposibles, Barcelona, Luis Gili, 1925

Doctrina de oración del Beato Alonso de Orozco, O.E.S.A., Logroño, Imprenta y Librería General Vda. de Santos Ochoa, 1927

“Vida de la Sierva de Dios, Sor María Juana Guillén, Agustina de Orihuela”, en Vergel Agustiniano, 4 (1931), págs. 279-286, 333-338, 364-372, 409-415 y 455-464 (nueva ed. de B. Rano, con el título Venerable María Juana Guillén o El valor de optar por la mayor santidad, 1575-1607, Valladolid, Ed. Estudio Agustiniano, 1991)

Novena de la Sierva de Dios Sor María Juana Guillén, Agustina de Orihuela, El Escorial, Imprenta Real Monasterio, 1932

Vida del Beato Federico de Ratisbona, Hermano de obediencia de la Orden de San Agustín, El Escorial, Imprenta Real Monasterio, 1932

“La sagrada forma de El Escorial”, en El Buen Consejo (Santiago de Chile), II/21 (1939), págs. 20-23

Vida religiosa de Sor María Cristina de Jesús Sacramentado, inéd.

Apuntes para pláticas (inéd.).

Bibliografía

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Los Agustinos en Calahorra. Cien años de historia (1894‑1994), Madrid, Ed. Revista Agustiniana, 1994, págs. 106, 111, 117, 164, 324, 328 y 353-354

G. Carrasco Notario, Luces y sombras. 400 años de presencia agustiniana en Chile, Santiago de Chile, Ed. Agustinianas, 1995, págs. 216-217

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R. L azcano, Provincia de Castilla. Orden de San Agustín. Actas Capitulares (1895-1999). Estatutos Provinciales (1890-1997). Líneas Programáticas (1981-2001), Madrid, Ed. Revista Agustiniana, 2000, págs. XLVIII, XLIX, CXV, CCXXIII, CCXXIII, CCLXXIV, 45, 50 y 62

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M.ª E. González Rodríguez (ed.), Quiénes son y de dónde vienen, 498 mártires del siglo xx en España, Madrid, Conferencia Episcopal Española, Edice, 2007, pág. 187.

Autor: Rafael Lazcano González

https://historia-hispanica.rah.es/biografias/15933-beato-jose-agustin-farina-castro

 https://www.religionenlibertad.com/blogs/victor-in-vinculis/130718/beato-jose-agustin-farina_23395.html

Terminamos con estos hermosos versos que del Beato José Agustín Fariñas dedica a la Virgen: Madre, yo vengo a llorara tu regazo querido,que traigo mi pecho heridoy mis ojos hechos mar;triste y hondo es el pesarde que a tus plantas me quejo;más sé que su amargo dejosabrá calmar tu dulzura,pues eres, oh Virgen pura,la Madre del Buen Consejo.

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