La Primera comunión del Padre Morales en la Parroquia del Buen Suceso en Madrid
Da gusto vivir en este lugar por el que correteó el P. Tomás Morales de niño y luego en el atardecer de su vida. Particular alegría me embarga saber que la iglesia del Buen Suceso, que frecuento, fue la que acogió al pequeño Tomás en el decisivo encuentro con Jesús de su Primera Comunión. Que contempló en el templo a la diminuta y devota imagen de la Virgen del Buen Suceso. De igual modo, a través de una vidriera que representaba a Dios Padre, el tierno y confiado sentimiento de filiación divina. Os comparto el atractivo texto de Javier del Hoyo, su biógrafo.
"A los ocho años, en 1917, Tomás es preparado para recibir la primera comunión, que hace el 19 de marzo, festividad de san José, en la iglesia del Buen Suceso, su parroquia. El papa Pío X, el Papa de la Eucaristía, había dado muy pocos años antes un impulso extraordinario a este sacramento, reduciendo la edad aconsejada para tomar la primera comunión, recomendando la comunión frecuente, etc. Se conserva la cédula de inscripción de Tomás, firmada el 7 de abril de 1917 por el cónsul general de Venezuela en Madrid, Seis años. Iglesia del Buen Suceso
Federico de la Madriz, que certifica su nacionalidad venezolana, donde aparece con traje de marinero, presumiblemente el que veinte días antes había utilizado en la ceremonia, según costumbre, para recibir la primera comunión.
La iglesia del Buen Suceso, en la calle de la Princesa, se había construido para albergar una imagen de la Virgen encontrada en 1606 por dos Hermanos Obregones del Hospital de Madrid que se dirigían a Roma. Cuenta la tradición que sorprendidos por una furiosa tempestad en la Sierra Traiguera (Castellón), se refugiaron en unas peñas a la orilla del camino y, ya pasada, distinguieron una luz que salía del hueco más alto de las mismas. Hallaron una imagen de la Santísima Virgen con el Divino Niño en el brazo izquierdo y un cetro en la mano derecha. Llegados a Roma y recibidos por Paulo V, al enterarse de lo acaecido, les dijo el Papa: «Hermanos, Buen Suceso habéis tenido en vuestro viaje», y regaló a la imagen una cruz de oro que él mismo llevaba al cuello.
La iglesia, obra de Villajos, se inauguró en 1868 y constituía el mejor ejemplo de neogótico en Madrid. Fue demolida en 1974 y en su solar se ha construido una nueva. El P. Morales en su ancianidad recordaba perfectamente los detalles de su parroquia, las bóvedas, las vidrieras, etc. Era un crío cuando entró por primera vez. «Recuerdo que, en mi iglesia, la que vi en Madrid tantas veces de niño [...] ahí en la Princesa, la del Buen Suceso, lo que a mí más me extrañaba cuando iba allí, a mis 4 o 5 años empecé a ir, era ver en lo alto de la iglesia no una imagen, pero sí a través de un ventanal que estaba dibujada la figura del Padre de los cielos (Ej. 9-II-1975).
Javier del Hoyo Profeta de nuestro tiempo. Venerable Tomás Morales (1908-1994) (3ª ed. Encuentro, Madrid, 2024, pp.110-111
EL TEXTO COMPLETO DE SU RECUERDO EN LOS APUNTES: "El P. Morales en primera persona
"Salió el padre de familia para contratar obreros para su viña". Siempre que leo estas palabras en el Evangelio me acuerdo de un recuerdo que tuve yo a los seis o siete años en Madrid, en la Iglesia del Buen Suceso, ya no existe esa iglesia, aunque en su lugar han hecho otra, y allí había una vidriera, bellísima, por cierto, en el colorido y en las figuras, y las figuras se reducía nada más que a Dios Padre. Venerable, con la cabellera blanca, el mundo a sus pies: Dios Padre. "Salió el sembrador a sembrar". "Salió -mejor dicho- el padre de familia a contratar obreros para su viña". Y con mis ojos de niño yo miraba aquella imagen, mejor dicho, yo miraba aquella vidriera, y no sé qué sentía dentro. "Salió el padre de familia..." Dios Padre y padre de familia. Dios amor, y Dios que sale". (n. 6043)