JIMÉNEZ ABAD, Andrés, Repensando la educación. Claves para una educación centrada en la persona (EUNSA, Pamplona, 2025, 324 pp)
Antes de comentar la obra, comienzo con recordar quién está detrás y delante de la misma. Un maestro y buen amigo que lleva medio siglo pensando, repensando y, sobre todo, educando.
Riojano de nacimiento, le tocó simultanear el estudio con su trabajo, a pesar de lo cual culminó pronto sus estudios de filosofía, obtuvo la cátedra de Instituto a la primera y con 23 años era director de uno de ellos.
Cursó también la carrera de pedagogía y es doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra con la tesis “El concepto de hombre en la doctrina de la educación de Auguste Comte” dirigida por Rafael Alvira. Ha sido durante 10 años director en centros educativos, tanto en el ámbito público como en el concertado. Profesor de Didáctica durante 5 años en la Universidad de Navarra. Durante 12 años ha trabajado en diferentes cargos de la administración educativa, en el Gobierno de Navarra. En la actualidad -jubilado en la pública- es profesor estable de filosofía en el Centro Superior de Estudios Teológicos San Miguel Arcángel de la diócesis de Pamplona y Tudela.
Está convencido, tras 40 años de docencia, de que la filosofía ha de recuperar su inspiración socrática, su vocación al interior del ser humano y a la común aventura de la búsqueda de la verdad, presente en el ser de las cosas y en su Fundamento. Con otro de sus maestros, Abilio de Gregorio, considera a su vez que la tarea educativa ha de ser personalizadora, llamada a hacer crecer en humanidad al ser humano; acercándole a su plenitud, incrementando su capacidad de verdad, de bien y de belleza. Se trata de un proceso de formación paulatina de la personalidad humana; de formar hombres y mujeres en quienes se pueda confiar.
Una manifestación creativa y vital de este repensar la educación es lo compartido desde el Equipo Pedagógico “Ágora” junto al maestro Santiago Arellano, concretado en su célebre portal https://www.equipoagora.es/, https://www.infocatolica.com/blog/caballeropilar.php/2407150122-foro-universitario-de-verano, los diversos encuentros “Fournier” y el programa de Radio María “Ojos para ver” https://radiomaria.es/series/ojos-para-ver/
El presente libro recoge 110 artículos escritos a lo largo de un trienio (septiembre 2021 a junio del 2024) y publicados en la sección de Educación del seminario “La Verdad” de la archidiócesis de Pamplona y Tudela. En ellos nos va desgranando los temas candentes de la educación actual, iluminándolos con la sabiduría y experiencia de maestros y amigos que cita oportunamente: Víctor García Hoz, Abilio de Gregorio, Rafael Alvira, P. Tomás Morales, Juan Antonio Gómez Trinidad, Antonio Rojas, José Javier Ruiz Serradilla, además de su gran amigo ya citado Santiago Arellano.
Abre la obra un prólogo lúcido y hondo escrito por Juan Antonio Gómez Trinidad, exvicepresidente del Consejo Escolar del Estado, seguida de la “introducción” del propio autor. Y, a continuación, los 110 temas, con un inserto -57 b- de última hora titulado “El derecho y la responsabilidad de los padres acerca de sus hijos”.
La oportunidad de los temas le ha venido al autor por la actualidad de los mismos, y, sobre todo por “el cañamazo de la experiencia y de la labor compartida -gozosamente compartida- en un quehacer apasionante como es el educar” (p.18)
Tiene muy claro, gracias a su trayectoria filosófica y de educador de brega diaria, que el problema profundo de la educación hoy no es un problema de medios y recursos sino de fines; no es tampoco un problema de mera transmisión de saberes y utilidades, sino de aportación de significados, de valores de sentido que hagan justicia a la dignidad del ser humano y a su vocación al amor, a su anhelo de felicidad.
Como se indica en la contraportada “Una pedagogía consistente, perdurable, no debería ser ni progresista ni conservadora. La pedagogía no está hecha para el tiempo ni para las luchas por el poder, sino para el ser humano. La educación ha de poner como centro a la persona en toda su integridad. Por eso la educación debe tener, antes que nada, una función personalizadora.
Nuestros sistemas educativos se postulan como trampolines para la empresa y talleres de una servil ciudadanía, pero acaban a menudo en plantaciones de desesperanza incapaces de ofrecer razones para vivir a muchos de nuestros jóvenes. ¿Acaso no hay razones para repensar a fondo nuestra educación?”
Un detallado y profuso índice permite consultar los numerosos temas, abordados de modo autónomo por haber sido publicados semana a semana, que tienen como unidad la pasión por educar de modo personal y personalizado, considerando siempre el protagonismo de la familia, el propio educador docente y, el sujeto, joven de carne y hueso, a quien duele hondamente al autor del libro y por quien manifiesta que se desvive tanto en su “repensar” como en su “vivir”.
Gracias por tanto tiempo y tantos desvelos en beneficio de lo más urgente: la educación de la persona, aquí y ahora.