Don Antonio Correa Ureña, el indiano ejemplar, entre Lima y Valdemoro, 1550-1623
Don Antonio Correa Ureña, conocido históricamente en su tierra natal como “El Indiano”, fue un próspero funcionario español originario de Valdemoro (antes perteneciente a Toledo, hoy a la provincia y comunidad de Madrid, diócesis de Getafe) que se radicó en la Lima virreinal durante el siglo XVII, donde ejerció como Receptor General del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en el Perú.
A través de su inmensa fortuna, Correa se convirtió en uno de los grandes filántropos y benefactores de su época, ayudando tanto a las clases vulnerables del virreinato peruano como a los necesitados de su propio pueblo natal.
Por su compromiso solidario y su caridad social, desde su condición de laico virtuoso y ejemplar, bien podría formar parte de los “santos de la puerta de al lado” de los que habló el Papa Francisco.
Su labor benéfica en Lima (Perú)
- Fundación de la actual Casona de San Marcos: El 5 de noviembre de 1605, Correa realizó una generosa donación de 42.000 ducados de Castilla a la Compañía de Jesús. Con estos fondos se adquirieron los terrenos y se construyó la Casa de Probación y Noviciado de San Antonio Abad, un recinto clave destinado a acoger y educar a los religiosos que posteriormente asistirían y evangelizarían a la población local. Con los siglos, este emblemático complejo se convertiría en el Real Convictorio de San Carlos y, finalmente, en la célebre Casona de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
- Financiamiento de obras e iglesias: Financió la edificación del templo jesuita contiguo. Pidió explícitamente que la arquitectura de su iglesia limeña se asemejara a la de la parroquia de su amada villa de Valdemoro. Hoy en día, dicho templo es el Panteón de los Próceres de Perú, lugar donde, de hecho, descansan los restos del propio Antonio Correa bajo una lápida que reza "Del fundador Antonio Corea".
Su obra social en Valdemoro (España)
A pesar de la distancia, Antonio Correa nunca se olvidó de las familias pobres de su localidad de origen. Mediante su testamento y fundaciones benéficas dispuso:
- El Pósito de Granos (1613): Fundó una alhóndiga o pósito de trigo en unas casas de su propiedad situadas en la Plaza de la Constitución de Valdemoro. Esta institución benéfica almacenaba cereales para prestárselos de forma subsidiada a los labradores pobres de la villa durante las épocas de malas cosechas o hambrunas, salvándolos de la miseria. Sobre la base de este histórico edificio se levantó posteriormente la emblemática Torre del Reloj del municipio.
- Capellanías y ayudas de estudios: Estableció mandas y legados económicos (conocidos como "obras pías") destinados a dotar de recursos y costear estudios a jóvenes sin recursos y familiares necesitados del municipio.
El criollo jesuita P. Bernabé Cobo deja constancia de su piedad y compromiso con los pobres, al referirse a los laicos ejemplares de Lima: “El más rico de todos fue Antonio Correa, cuya vida tan ejemplar era digna que se hiciera de ella particular mención o historia. Fue natural de Valdemoro en el Reino de Toledo, pasó a Indias siendo mozo de poca edad. Nunca fue casado y murió en esta ciudad el año de 1623, teniendo más de 70 de edad; expendió en obras pías más de 400.000 ducados, dejó en su tierra y en otras partes de España muchas memorias perpetuas y en esta ciudad de Lima allende de haber fundado y dotado el noviciado de la Compañía de Jesús, por su muerte dejó en renta perpetua 5.500 pesos en cada un año, los cuales se distribuyen en remediar doncellas pobres, criar huérfanos y en otras obras de misericordia que dejó señaladas y con sus esclavos anduvo tan liberal, que no contento condenarlos a todos libres, les dejó señalada renta para su sustento mientras viviesen”.
https://historiadevaldemoro.blogspot.com/2017/11/edificio-y-torre-del-reloj.html