¡SOMOS IGLESIA, PIEDRAS VIVAS DEL NUEVO TEMPLO DE ARANJUEZ!

-Crónica de urgencia de la Misión Joven en la parroquia san Rafael Arnáiz-

Esta vez, por tratarse de Aranjuez, comienzo por el final. Así fue. A punto de terminar la misión del fin de semana de fines de enero del 2026 cuando se le pidió a Pablo Sanz que si podía sintetizar todo improvisando una canción; nuestro cantautor pidió un momento para pensar al tiempo que Ángel Daniel -coordinador de la misión- y Javier -conductor de la asamblea final- daban información de "última hora" para continuar la misión. Y Pablo fue hilvanando con música y letra todas las actividades realizadas hasta conseguir que coreásemos el sencillo estribillo "¡Somos iglesia!"

Y vaya si hemos sentido que somos iglesia, piedras vivas del nuevo templo en construcción, de esta parroquia viva el Pau de la Montaña de Aranjuez "San Rafael Arnáiz" que está a punto de vivir una auténtica metamorfosis, dejando de ser una oficina grande del Centro Comercial junto al Mercadona para convertirse en majestuoso y devoto templo.

Desde que se lanzó el proyecto de misión ha pasado medio año y casi casi parecía un sueño. Un sábado por la tarde, jugando al fútbol como parte de la reunión semanal de Milicia, alguien lanzó la idea: "¿Y si una tarde pudiesen venir los militantes del entorno de Madrid acompañados de otros jóvenes?". Sí, como en Menasalbas, Navalcarnero, Murcia…Y se pusieron en marcha los militantes de Aranjuez, las familias, la parroquia, invitando a la comunidad parroquial a ser parte activa como "piedra viva" de nuestra Iglesia y te invita a participar de la misión con los jóvenes del Movimiento de Santa María.

Se inscribieron 40 jóvenes, y el sábado 31 por la mañana, los más jóvenes disfrutaron del Escape Room bíblico Seseña (Cuevas), mientras que los "mayores" (a partir de 14 años) dedicaron dos horas a recorrer el PAU de la Montaña, a la invitación de puerta a puerta, entregando un volante en el que se daba a conocer la ubicación exacta de la Parroquia San Rafael con su horario de misas y su proyecto de nuevo templo frente al Parque de Kioto. Se vivió el evangelio de ir de dos en dos anunciando la buena nueva, la puesta en práctica de "hacer lío" de una iglesia en salida como nos alentó el Papa Francisco. La verdad que se cosecharon vivencias entrañables, desde los que felicitaron por visitarlos y pedir volantes para repartir ellos mismos hasta los que nos despidieron de mala manera. Hubo de todo: "Dejadlo en el buzón que no tengo tiempo", "Es que somos musulmanes y no nos interesa", "Aquí somos un poco ateos", "No vamos a tener tiempo", "¿Existe una iglesia en el barrio?", "Pues aquí están mis hijos que os van a acompañar". Lo más importante es que en este lugar donde Aranjuez crece, de modo un tanto gris y ceniciento, yuxtaponiendo casas y familias, el Cristo vivo del Evangelio y de nuestra Iglesia, se hizo presente a través de rostros jóvenes, dinámicos y sonrientes.

Tras una ligera comida a base de bocadillos, a las 4 ya estábamos en las pistas deportivas del colegio Litterator donde se jugó al fútbol a nuestras anchas hasta las 6 de la tarde.

Vino a continuación la conferencia-coloquio sobre la Sábana Santa de Turín en la Capilla que sirvió para formarnos en nuestra fe desde la documentación histórico-teológica y el testimonio de amor por nuestro Dios que sufrió atrozmente por nuestros pecados y para salvarnos y llevarnos al Paraíso.

A las 8.30 se peregrinó desde la capilla al nuevo templo en construcción rezando y cantando el Rosario  de  antorchas. A pesar del frío y de la sombra de la noche, las antorchas convirtieron Aranjuez en faros encendidos, luces en la noche, en numerosa y apretada familia en torno a la imagen de Santa María de Fátima. El recorrido en torno al terreno de la iglesia en construcción, rezando la letanía y cantando avemarías nos puso el alma en vilo para poner todo de nuestra parte para que el templo se culminase pronto.

Y no  acabó "como el rosario de la aurora", cada uno por su lado, sino todo lo contrario, todos a un. Quedó en evidencia cuando -al estilo de las Jornadas Mundiales de la Juventud o grandes peregrinaciones-, varias familias acogieron a los jóvenes invitándoles a cenar, pernoctar y desayunar al calor de hogar. Y ¡vaya! si se fraguaron amistades.

El domingo brindó dos actividades. Los pequeños disfrutaron de los jardines de Aranjuez y los mayores visitaron Basida donde recibieron un cálido testimonio de esta querida asociación ("Buscadores ansiosos del amor de Dios") al tiempo que le llevamos lo recogido en la operación "kilo" a base de leche, atún, café molido.

Vino a continuación la Eucaristía que nos hermanó a todos en el altar. Y, tras la Misa, la mesa -superabundante por la generosidad de las diferentes familias y la no menos enjundiosa sobremesa en la que se compartieron vivencias y se proyectó todo a potenciar los grupos juveniles y de modo especial el nuevo templo, tanto el exterior como el interior, el representado en el Cristo vivo que es su Iglesia.

José Antonio Benito

Categories: