Tres horas atrapado con 'La Odisea' de Nolan
En síntesis, la Odisea es la segunda parte de la Ilíada, en la que Homero relata el accidentado viaje de Odiseo a Ítaca tras la guerra de Troya. Tal periplo de 20 años le lleva a enfrentarse con la ira y los deseos de los dioses, que le impiden regresar. Simultáneamente, en su reino, lo esperan su esposa, Penélope, y su hijo Telémaco, que resisten frente a los pretendientes que intentan usurparle el trono. Aunque se cree que fue escrita en la Grecia arcaica, la trama se centra en la Edad del Bronce –o micénica–.
Invitado por un buen amigo, cinéfilo, acabo de ver la película en CINESA del Centro Comercial Príncipe Pío. La verdad es que después de la conmoción de la visita del Papa a España, el triunfo del mundial y el desasosiego por los incendios, parecería una tarde de evasión, eso sí, espectacular. Pero tengo que comenzar indicando que se trata de una de las obras clásicas que todos deberíamos leer y que yo todavía no he encontrado el momento por lo que ya estoy motivado para dedicárselo.
La epopeya de Homero nos abre un fabuloso mundo basamento de la civilización occidental en la que los dioses dialogaron con los hombres, en el marco de un mundo fantástico sin dejar de ser real y que apunta hacia la belleza, el bien, la verdad.
Nunca me había enfrentado con tan gigante pantalla y, claro está, uno se sumerge en el océano de luz y sonido, atrapado por la acción de los cinco sentidos que te hacía “meterte en la acción como si presente te hallases”, como dice san Ignacio en los Ejercicios.
La verdad que entiendo muy poco de cine y sólo quiero compartir mi humilde vivencia. No estoy en condiciones de evaluar la fidelidad del director y guionista a la obra original de Homero pero me ha servido para introducirme a ella y dejarme con las ganas de leerla. Desde luego que es un peliculón por la profesionalidad de los actores, la maestría del guión, música, producción y dirección. Nada que ver con la superficialidad y mal gusto, ninguna escena morbosa ni sensual, ni siquiera con la de las sirenas; quizá es un poco cruda la escena de la “bruja” en que convierte a los hambrientos náufragos en horripilantes cerdos o la del gigante Polifemo espachurrando y tragándose a varios de los protagonistas o alguno de los cruentos enfrentamientos… pero gana la belleza exuberante de los mares y los espectaculares amaneceres y puestas de sol.
Me queda de la película el gran tema de “volver al hogar” como el retorno al paraíso perdido, el valor de la palabra dada y la fidelidad a un amor eterno que va más allá de la vida mortal. Realmente Penélope y Odiseo ejemplifican la perseverancia incansable y la esperanza cierta como motores positivos que llevan a una felicidad aún en esta vida. Frente a la mediocridad, gregarismo, traición, ramplonería, lucen como contrapunto los valores de los héroes que semejan a los dioses: arrojo, valentía, generosidad, decisión, constancia, luz en medio de la obscuridad, vida en abundancia cuando la muerte amenaza por doquier.
Por si os sirve me permito compartiros la interesante entrevista de Paloma Martín “LA ODISEA: El viaje eterno | De Homero a NOLAN” a Mirella Romero en Medio Punto Podcast en el que se analiza qué tienen en común el poeta más grande de la Antigua Grecia y el director de cine más ambicioso de Hollywood, de qué trata el poema sobre el largo viaje de Ulises que ha moldeado nuestra cultura. Con motivo del estreno de la esperadísima película de Christopher Nolan y el lanzamiento de "El regreso de Ulises: la travesía de un mito", el nuevo libro de la historiadora Mirella Romero, nos sumergimos de lleno en el universo de Homero. Charlamos sobre los secretos que esconden sus personajes, las tramas y la mitología del poema épico, sobre el origen de la obra y su autor (¿o autores?) y sobre los descubrimientos arqueológicos que intentan separar el mito de la realidad histórica. Además, nos dejan las mejores recomendaciones y libros para descubrir (o redescubrir) este clásico de la literatura griega. Un puente perfecto entre la historia del arte, la literatura clásica y el cine contemporáneo. https://www.youtube.com/watch?v=J1OijHfqvgw
Por si os sirve y con ayuda de la IA os comparto algunos datos de interés:
- Director y guionista: Christopher Nolan se encargó tanto de la dirección como de la escritura del guión libre, un proyecto en el que estuvo trabajando por más de 20 años
- Duración: La cinta tiene un metraje oficial de 172 minutos (2 horas y 52 minutos).
- Formato visual: Fue rodada íntegramente con cámaras IMAX de 70 milímetros, priorizando los efectos prácticos y los escenarios naturales de países como Grecia, Islandia y Marruecos sobre el CGI. [1, 2]
- Banda sonora: La música corre a cargo de Ludwig Göransson, quien mezcla percusión y cuerdas tradicionales de la antigua Grecia con herramientas tecnológicas modernas.
Elenco de primer nivel
La producción destaca por su reparto estelar y coral:
- Matt Damon: Interpreta al protagonista, el rey Odiseo (Ulises).
- Anne Hathaway: Da vida a Penélope, la esposa de Odiseo.
- Tom Holland: Encarna a Telémaco, el hijo de la pareja.
- Zendaya: Interpreta a la diosa Atenea.
- Elenco complementario: Incluye a Robert Pattinson, Charlize Theron, Lupita Nyong'o y Samantha Morton.
Enfoque de la trama y polémicas con el libro
La película narra el largo y peligroso viaje de regreso de Odiseo a Ítaca tras la Guerra de Troya. Sin embargo, la adaptación se toma grandes libertades creativas frente al texto original de Homero, lo que ha abierto debates entre historiadores y amantes del cine:
- Humanización del relato: Nolan reduce al mínimo la intervención mitológica. No existen los clásicos debates divinos en el Olimpo; los dioses se presentan de forma etérea y terrenal, casi como proyecciones mentales o meros observadores.
- Exploración de la culpa: La historia se enfoca en la psicología de un héroe atormentado por el trauma de la guerra. El mítico caballo de Troya se replantea en el filme como una traición ética a los propios dioses.
- Cambios en el desenlace: Christopher Nolan ha aclarado públicamente que modificó y condensó el tramo final del poema por considerar que el final clásico de Homero arrastra elementos excesivamente sombríos y misóginos para las audiencias modernas.
- Escenas omitidas: Los lectores del libro echarán en falta momentos icónicos, como las interacciones completas en el Inframundo con la madre de Odiseo o Aquiles, y la estrategia verbal del "Nadie" frente al cíclope Polifemo, que se simplificaron por cuestiones de ritmo cinematográfico
Nolan opta por una puesta en escena salvaje y realista, rodada en escenarios naturales imponentes que te hacen sentir el peso del mar y el aislamiento de los personajes. La decisión de usar efectos prácticos en lugar de pantallas verdes se nota en cada plano.
Matt Damon clava el papel de Odiseo. No es el héroe perfecto de los libros de texto; es un hombre roto, envejecido y profundamente atormentado por las secuelas psicológicas de la Guerra de Troya. El viaje de regreso a Ítaca se convierte aquí en una metáfora brutal sobre la culpa, el trauma y la obsesión por volver a casa.
El reparto secundario es de lujo, pero quiero destacar a Zendaya como Atenea. Su interpretación se aleja del cliché divino: es una presencia casi etérea, una guía mental más que un ser todopoderoso, lo que le da un toque psicológico fascinante a la trama.
La gran polémica: Los cambios frente al mito
Nolan se toma libertades creativas gigantescas:
- Ha eliminado las famosas discusiones del Olimpo.
- Se saltó momentos icónicos del poema (como la mítica estrategia de "Nadie" con el Cíclope, que aquí se resuelve de forma mucho más rápida).
- El final es radicalmente distinto. El director ya ha admitido en varias entrevistas que consideraba el desenlace original de Homero demasiado sombrío y misógino para los tiempos actuales, por lo que decidió condensarlo y darle un giro mucho más humano.
¿Vale la pena? Rotundamente, sí. No es una lección de historia ni una traducción literal del libro; es la visión personal de un director obsesionado con el tiempo, la memoria y la supervivencia. La banda sonora de Ludwig Göransson te vuela la cabeza y la experiencia en pantalla grande es obligatoria. De hecho, el cine es debate, espectáculo visual y una historia clásica contada desde un ángulo completamente nuevo. Claro que como me confesó mi buen amigo Vicente, entendido en el séptimo arte, puede resultar un tanto “falsa” y artificiosamente descomunal. Vaya que quizá se podría contar tanto en menos tiempo y con una pizca de humor, más sencillez y coherencia.
Y, cómo no, gracias por tan formidable film. No en vano lleva el director más de 20 años para comunicarnos de modo tan magistral lo que llevaba guardado en su interior.
José Antonio Benito