Bateas novohispanas: El brillo de una encrucijada cultural en el Museo de América
José Antonio Benito
Acabo de visitar nuevamente el Museo de América de Madrid, aprovechando que vivo a solo diez minutos de él. Como casi siempre, su patrimonio y la creatividad de sus propuestas vuelven a sorprenderme. En esta ocasión, el título de su nueva exposición temporal me hizo tomar conciencia de la exuberante variedad artística de Hispanoamérica y, al mismo tiempo, de mi propia ignorancia en algunos temas.
Para empezar, tuve que averiguar qué eran y para qué servían las bateas. Se trata de grandes bandejas circulares de madera maciza, vaciadas y decoradas con la técnica del maque o laca. Estas piezas de lujo, destinadas principalmente al ajuar doméstico y decorativo de las élites femeninas del virreinato, pasaron de ser utensilios cotidianos prehispánicos a objetos de un refinamiento técnico y estético extraordinario tras el contacto hispano.
El rescate de una tradición artística
El Museo conserva una colección excepcional de estas piezas, cuyo origen y significado han sido investigados en profundidad por Adrián Contreras, docente de la Universidad de Granada y comisario de la muestra "Bateas novohispanas. Una encrucijada cultural".
A su desvelo se debe la puesta en valor de esta singular tipología artística. Contreras ha logrado identificar y contextualizar la diversidad de los principales centros productivos mexicanos —como Uruapan, Peribán, Pátzcuaro u Olinalá— e incorpora una propuesta novedosa: sumar a Yucatán a este mapa de la producción de lacas novohispanas.
América fue un importante centro de creación artística con continuidad desde la época prehispánica. En los territorios hispanos surgieron producciones originales fruto de la combinación de tradiciones indígenas y nuevas influencias orientales y occidentales. Muchas de estas obras de lujo incluían cerámicas (como los búcaros), mobiliario destacado, biombos de inspiración asiática y las célebres pinturas enconchadas novohispanas.
Técnica secreta y fusión global
A través de un didáctico vídeo, la exposición permite seguir la laboriosa técnica del lacado. Este secreto mesoamericano partía del uso de resinas naturales, como el aceite de chía o el eje (un aglutinante obtenido de insectos).
La técnica se transformó con la llegada del Galeón de Manila, que introdujo las lacas orientales en Nueva España. Se dice que el propio don Vasco de Quiroga —el popular obispo "Tata Vasco"— contribuyó a su perfeccionamiento. Los artesanos locales adaptaron sus métodos para competir en brillo, impermeabilidad y resistencia, logrando un acabado lustroso de gran colorido que no se cuartea y permite decoraciones minuciosas.
Al observar los objetos, destaca una gran variedad iconográfica. Los motivos decorativos mezclan la fauna y flora americanas con:
  • Escenas de la mitología europea
  • Pasajes bíblicos
  • Influencias estéticas de China y Japón
Piezas icónicas y catálogo de referencia
En el recorrido sobresalen obras icónicas firmadas por grandes maestros del siglo XVIII, como José Manuel de la Cerda, además de valiosas arquetas del Monasterio de Las Descalzas Reales cedidas por Patrimonio Nacional.
Aunque hoy se conservan sobre todo los ejemplos más complejos y refinados asociados a las élites, también existieron versiones más sencillas accesibles a otros grupos sociales. La exposición se consolida así como un referente clave para entender las bateas no solo como objetos decorativos, sino como piezas con un profundo significado histórico y social.
Para quienes deseen profundizar, el catálogo de la muestra, coordinado por Adrián Contreras y enriquecido con aportaciones de varios especialistas, incluye estudios técnicos y de materiales que lo convierten en una obra fundamental para el estudio de la laca novohispana.
Datos clave para la visita
  • Fechas: Del 22 de mayo al 18 de octubre de 2026.
  • Precio: Gratuita (ubicada en la Sala Oval).
  • Lugar: Museo de América (Av. de los Reyes Católicos, 6, Madrid).

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