SALAMANCA ¡LA SANTA!

Acabo de gozar de mi Salamanca y, en concreto, de sus dos catedrales. Siempre me cuestionaba el porqué una ciudad que a tantos santos ha acogido, sin embargo no tenía ninguno. Por fin, llegó la primera: Santa Bonifacia a Y, luego, otros beatos más. Hoy  he "descubierto" a otro "Rodríguez", de nombre Julián, mártir salesiano. Os comparto dos entrañables artículos, el primero sobre NUESTROS SANTOS CHARROS y el siguiente PUEBLOS SALMANTINOS con nombre de santos. Dios quiera que todos ellos, los canonizados (santos, beatos, venerables, siervos de Dios) y los que -como mi abuela María, mi madre María Antonia, mi hermana Juani- se merecen el título que dio el Papa Francisco "santos de la puerta de al lado"  nos echen una mano para seguir a la zaga de su huella, que es la del Santo, Jesús, Camino, verdad y vida. Así podremos cantar ¡Salamanca, la santa! o añadirle al "arte, saber y toros" en ¡Salamanca ensantada!

 

SANTOS DE SALAMANCA

 Celebra hoy la festividad de todos aquellos que nos han precedido en su marcha al cielo, y que ya están disfrutando de la presencia de Dios cara a cara. Es decir, todas aquellas personas anónimas que ya son santos. Esta fiesta nos recuerda que todos somos llamados a la santidad en esta vida. En los primeros siglos de vida de la Iglesia había un día para recordar a los mártires. El papa Bonifacio IV (608-615) transformó un templo griego en uno cristiano para dedicarlo al culto de "Todos los Santos". Y fue en el año 840 cuando la festividad comenzó a celebrarse el 1 de noviembre. Hemos de recordar que muchas fiestas importantes comienzan su celebración el día anterior por la noche, en la misa vespertina de vigilia, es decir el 31 de octubre. En inglés sería All Hallow's Eve, la víspera de Todos los Santos. Con el tiempo su pronunciación fue cambiado hasta la conocemos en nuestros días Halloween. Esta celebración poco tiene que ver con la importancia del día que hoy celebra la Iglesia Universal, aunque su origen sea el mismo.

Muchos son los santos anónimos que han nacido en nuestra tierra y que han construido Salamanca, en representación de todos ellos recordamos a los que sí conocemos y que han nacido o han tenido relación con nuestra provincia.

De esta manera recordamos a los primeros de todos que son san Arcadio y compañeros mártires (Pascasio, Eutiquiano, Probo y el niño Pablito o Paulillo). Aunque se desconoce la fecha de su nacimiento, se sabe que era natural de Salamanca. Al igual que sus compañeros mártires, fue militar de profesión en el ejército de Genserico, rey de los vándalos. Con su ejército se trasladó al norte de África para luchar contra Valentiniano. Arcadio y sus compañeros habían sido siempre fieles soldados de su rey, pero al enterarse Genserico que éstos no eran arrianos, los encarceló y ordenó torturar para que renegaran de la fe católica. Ante la resistencia y negativa de los soldados cristianos a renunciar a su fe, Genserico decretó la pena de muerte y, entre durísimos tormentos, Arcadio y sus compañeros entregaron su vida a Dios en el año 437. Sus reliquias se encuentran en la iglesia de San Martín de Salamanca.

Otros cuatro inscritos en el libro de los santos han muerto mártires en la Guerra Civil española a manos del bando republicano. Ellos son el beato Julián Rodríguez, que nació en 1896. Profesó como salesiano en 1917 y como sacerdote en 1930. Entusiasta del culto y de la educación. Se distinguió por su generosidad en la dedicación al trabajo, gentil y servicial. No queriendo hacer daño a sus benefactores rechazó refugiarse con ellos, se presentó voluntariamente a la autoridad y fue encarcelado. Mártir en el Picadero de Paterna de Valencia en 1936.

El beato Fray Pedro Luis Luis nació  el 11 de septiembre de 1915 en Monsagro. En 1928 ingresó en la escuela apostólica de Las Caldas de Besaya y pasó en 1931 a la de Corias, pero le sobrevino una enfermedad que le obligó a volver al pueblo. Durante un año ayudó a su padre en el pastoreo y, pastoreando el rebaño, se acercaba al santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, cercano a su pueblo. En el verano de 1932 conversó a diario con los frailes dominicos y decidió pedir el ingreso como hermano cooperador. En el convento de San Esteban de Salamanca hizo su profesión el 9 de diciembre de 1934. Buen religioso, muy mortificado, prestó servicios en la ropería. En enero de 1935 lo destinaron a Las Caldas de Besaya y continuó allí su vida ejemplar, afable, jovial, estimado y querido de todos. Con sus hermanos de comunidad recibió el martirio arrojado al mar en la bahía de Santander en la noche del 22 al 23 de diciembre de 1936.

Beato Fray Vidal Luis Gómara, también nacido en Monsagro, ingresó en la escuela apostólica dominica de Corias (Asturias); tomó el hábito en 1907 y, un año después, emitió su profesión. Cursó Filosofía en Corias y Teología en Salamanca, ordenándose como sacerdote en 1915. Con el oportuno permiso celebró su primera misa ante el Santísimo Expuesto y entonces se ofreció como víctima expiatoria por las blasfemias y sacrilegios a la Eucaristía. Asignado al colegio de Villava (Navarra) donde comenzó a escribir una obra que tituló «Los dominicos y el arte»; En 1929 lo destinaron al convento de Santo Domingo el Real de Madrid donde se dedicó al apostolado social y entre la juventud. En 1935 pasó a San Esteban de Salamanca con la misión de restaurar el santuario de la Peña de Francia. El 17 de julio de 1936 hizo un viaje a Madrid y, el 18, cuando se hallaba en un autobús para regresar a Salamanca, se presentó un desconocido que necesitaba urgentemente viajar en aquel medio público y no tenía billete, le entregó el suyo con la esperanza de tomar otro autobús al día siguiente, pero ya no pudo salir de Madrid. Pasó al menos quince días sin domicilio, durmiendo por los bancos de la calle y otros lugares, pero al fin fue acogido en una casa, donde celebraba todos los días. En la vida clandestina brilló por su celo en llevar la Eucaristía a otras víctimas de la persecución; no aceptó la oferta que le hicieron de pedir para él refugio en una embajada porque, «para un soldado de Cristo —decía— era un honor morir en acto de servicio sacerdotal». Asistiendo a la Iglesia perseguida tuvo una premonición que le dio certeza de su martirio próximo, y quería aprovechar el tiempo llevando la comunión a cuantos pudiera. En este ministerio fue detenido el 4 de octubre y confesó sin rodeos que era fraile dominico, lo llevaron a la comisaría del Congreso, el 9 de octubre lo pusieron a disposición de la Dirección General de Seguridad y, al día siguiente, recluido en la cárcel Modelo, donde estuvo dedicado a la meditación y rezo del rosario fue objeto de frecuentes torturas con la punta de una navaja. El 15 de noviembre lo trasladaron a la cárcel de Porlier. Consumó su martirio el 18 de noviembre de 1936 en Paracuellos del Jarama (Madrid). Fue beatificado el 28 de octubre de 2007 por Benedicto XVI.

Y otro mártir más, el beato José Polo Benito. Nació en Salamanca en 1879. Ingresó en el seminario de Salamanca, y recibió la ordenación sacerdotal en 1904. Fue catedrático de la Universidad Pontificia de Salamanca, secretario de cámara del obispado y canónigo. En 1911 marchó a Plasencia, en cuya diócesis ocupó altos cargos de gobierno. En 1923 fue nombrado deán de la catedral de Toledo, donde continuó una intensa actividad pastoral y científica, hasta que en la madrugada del 23 al 24 de agosto de 1936, en plena persecución religiosa. Murió asesinado fusilado en la Puerta del Cambrón de Toledo junto a un grupo de 80 personas. Fue beatificado en Roma el 28 de octubre de 2007, dentro del grupo de 498 mártires españoles.

Tres son las mujeres que nos representan en este grupo.

La única santa es Bonifacia Rodríguez, nació en Salamanca el 6 de junio de 1837. Huérfana de padre a los 15 años tuvo que trabajar duro para ayudar a su familia. En 1870 llega a Salamanca el jesuita Francisco Butiñá, director espiritual de Bonifacia. En 1874 fundan una Congregación de trabajadoras, las Siervas de San José, para la santificación por medio de la oración, comprometida con la promoción femenina trabajadora. Las casas se llaman Talleres de Nazaret y tienen como modelo la Sagrada Familia. La novedad que supuso la fundación provocó el rechazo del clero y la sociedad.

Santa Cándida María de Jesús no nació en Salamanca pero pasó toda su vida aquí, donde murió en 1912. Religiosa jesuitina, fundadora de las Hijas de Jesús.

Beata Eusebia Palomino nació en Cantalpino el 15 de diciembre de 1899. La familia de Agostino Palomino, un verdadero hombre de fe, es muy pobre. En algunos períodos del año, Eusebia y su padre se ven obligados a pedir limosna en los países vecinos, pero lo hacen con un gozo y una fe verdaderamente únicos. En esos largos viajes, Agustín le cuenta el catecismo a su hija, ansiosa por conocer los misterios del Señor. En la familia de Eusebia trabajamos, rezamos y nos amamos. El día de la primera comunión fue vivido por Eusebia con gran intensidad. Inmediatamente después, se fue a trabajar con una familia adinerada. No cedió a las tentaciones de la adolescencia, siempre puso a su amigo Jesús en primer lugar, fue enviado a Salamanca, primero como niñera y luego como asistente en un hospicio. Quería tanto volverse religioso. Un día, azadón, encontró una medalla de María Auxiliadora. Poco después un amigo misterioso la llevó al oratorio de las monjas. Antes de morir tuvo momentos de éxtasis y visiones. Falleció el 10 de febrero de 1935. Su cuerpo descansa en Valverde del Camino. Fue beatificada el 25 de abril de 2004 por Juan Pablo II.

Otros santos reposan en tierras salmantinos como son santa Teresa de Jesús en Alba de Tormes, san Juan de Sahagún y santo Tomás de Villanueva en la Catedral de Salamanca y san Juan de Mata en la iglesia de los Trinitarios de Salamanca.

Aunque son muchos más los que han pasado tierras salmantinas como son san Francisco de Asís, san Juan de Ávila, san Toribio de Mogrovejo, san Ignacio de Loyola, san Juan de la Cruz, san Simón de Rojas, san Juan Pablo II o san Juan XXIII.

https://okeysalamanca.com/2022/11/01/todos-los-santos-de-salamanca/

 

LOS PUEBLOS DE SALAMANCA CON SANTOS EN SU NOMBRE

Juanjo González, Viernes, 1 de noviembre 2024, https://www.salamancahoy.es/salamanca/provincia/pueblos-salamanca-santos-nombre-20241028100244-nt.html

Como todos los años, este 1 de noviembre se celebra el 'Día de Todos los Santos', cita en los países de tradición cristiana del mundo rinden homenaje a sus difuntos. La fecha del 1 de noviembre fue elegida por el papa Gregorio IV (731-741) cuando en 835 estableció el 1 de noviembre como el Día de Todos los Santos. Cada santo tiene su fecha de celebración en el calendario -los que están canonizados- pero hay otros -que no están canonizados- por los que también se celebra este día, además de por las personas que han superado el purgatorio y gozan de la vida eterna en la presencia de Dios.

En Salamanca, muchos pueblos deben su nombre a santos, aunque con alguna sorpresa porque dos de ellos, con el 'San' por delante, no lo deben en sus casos particulares a ningún santo. Aquí toda la lista y quiénes fueron esos santos.

San Miguel de Robledo

Esta pequeña localidad del sur de la provincia de Salamanca. La fundación de San Miguel del Robledo se debe al proceso de repoblación llevado a cabo por los reyes leoneses en la Edad Media en la Sierra de Francia, quienes le dieron el nombre de Arroyomuerto, nombre con el que pasó a formar parte del alfoz de Miranda del Castañar tras la creación de éste por el rey Alfonso IX de León en 1213. Con la creación de las actuales provincias en 1833, fue incluido en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa,3 adscripción territorial que se ha mantenido vigente hasta la actualidad. En 1982 se cambió la denominación por la de San Miguel del Robledo. Arroyomuerto es el nombre popular que se sigue manteniendo.

San Miguel de Robledo.

El Arcángel San Miguel es el encargado de frustrar a Lucifer o Satanás, uno de los ángeles caídos. Por eso, en el arte se le representa como un ángel con armadura de general romano, amenazando con una lanza o espada a un demonio o dragón.

Dios le guarde

Pequeña localidad de la comarca de Ciudad Rodrigo cuyo origen del nombre viene reflejado en dos posibles leyendas. Por un lado, cuando alguien tenía que atravesar el bosque se le decía 'Dios le guarde'; y, por otra, se dice que cuando Jesucristo vino a Salamanca a bautizar a los pueblos, se le olvidó ponerle el nombre y dijo «a ese pueblo, que Dios le guarde».

Encina de San Silvestre

La fundación de Encina de San Silvestre se remonta a la repoblación efectuada por los reyes leoneses en la Edad Media, quedando adscrito al Alfoz de Ledesma, en el Reino de León. El principal hecho por el que es conocida la localidad es porque algunos autores apuntan que en ella nació, en 1468, el humanista Juan del Enzina, que habría tomado su pseudónimo del nombre de la localidad.

La historia liga al pueblo con el Papa San Silvestre (bautizó a Constantino, el primer emperador que se hizo cristiano) y con San Francisco de Asís -fundador de la Orden Franciscana, lavó la piel de un hombre con lepra-.

La Fuente de San Esteban

Su germen proviene de la Edad Media, cuando la zona es definitivamente reconquistada a los musulmanes por los reyes cristianos. Allí existía una fuente y por allí pasaban las cañadas de la trashumancia del ganado lanar que se llegó a convertir en la clave de la economía de Castilla durante varios siglos.

San Esteban fue el primero de los discípulos de Jesús que derramó su sangre por proclamar su fe Cristo.

Paradinas de San Juan

Se integra dentro de la comarca de la Tierra de Peñaranda. La fundación del actual Paradinas de San Juan obedece a la repoblación efectuada por los reyes de León en la Edad Media como forma de reforzar la frontera leonesa frente a los territorios castellanos, quedando Paradinas integrado posteriormente como territorio perteneciente a la Orden de San Juan, dentro del Reino de León El topónimo de Paradinas podría significar 'cercado' no descartándose que provenga directamente de 'parada'. Paradinas se documenta por primera vez en 1113 cuando la reina Urraca I de León la dona a la Orden de San Juan. El topónimo, que ya aparece documentado en la Edad Media como 'Paradinas', adoptó diversos sobrenombres: de Salamanca, de la Encomienda y el actual de San Juan.

San Juan, también llamado el Bautista o Juan el Bautista, este santo está considerado precursor de Jesús en varias ramas del cristianismo y también es venerado en el islam como profeta. Juega un papel muy importante en el Nuevo Testamento, ya que los cuatro evangelistas hablan de él como el que anuncia la llegada del Mesías.

Puebla de San Medel

Pequeña localidad charra de la comarca de la Sierra de Béjar formado por dos núcleos de población, Puebla de San Medel (capital municipal) y San Medel. Su fundación puede datarse en las repoblaciones medievales. Tras la creación, en 1209, de la Comunidad de Villa y Tierra de Béjar, Puebla de San Medel, entonces simplemente «San Medel», pasó a formar parte de la misma.

El nombre San Medel proviene de San Emeterio, santo de fuerte devoción en la Castilla primitiva -soldado romano decapitado por profesar el cristianismo-.

San Cristóbal de la Cuesta

Pueblo de la comarca de La Armuña. El fuero de San Cristóbal fue concedido por el cabildo de Salamanca en 1220. Se trata de un fuero concedido a una población ya establecida, y por tanto con campos ya explotados, incluso sus pobladores aparecen constituidos en «concilio».

San Cristóbal es venerado por la Iglesia católica y ortodoxa como un mártir ejecutado durante el reinado de Decio (Decius), emperador de Roma. Su famosa leyenda cuenta que él portó a un chiquillo, al que no conocía, a través de un río antes de que el niño le revelase que era Cristo. Debido a ello, se lo considera el santo patrón de los viajeros, y su efigie se lleva en medallas al cuello, brazaletes o en figuras para vehículos por parte de los cristianos.

San Esteban de la Sierra

Se dice que el núcleo parte de cuando algunas familias se acomodaron en la región buscando agua para mover sus molinos y por vestigios dispersos conocemos que pudo haber asentamientos prehistóricos. Su origen data de la Edad Media, cuando algunas familias se acomodaron en la comarca buscando agua para mover sus molinos. Tras la expulsión de la península de musulmanes, judíos y moriscos, se fundaría el asentamiento cristianizado de San Esteban de la Sierra, cuyos primeros registros y menciones de San Esteban datan del siglo XV.

San Esteban fue el primero de los discípulos de Jesús que derramó su sangre por proclamar su fe Cristo.

San Felices de los Gallegos

Situada al oeste de la provincia de Salamanca, a 105 km de la capital, frente a la frontera de Portugal y separada de ésta por el cauce del río Águeda. Fundada en el año 690 por un obispo de Oporto llamado don Félix, que la bautizó «San Felices» en honor a su santo y, como sus primeros pobladores fueron oriundos de Galicia, pasó a conocerse como «de los Gallegos».

San Félix de Cantalicio fue un religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos.

San Martín del Castañar

Situada al sur de la provincia de Salamanca en la Sierra de Francia, a 74 km de Salamanca capital. Se asienta sobre restos de poblados remotos que datan de la época de los romano. Su fundación como San Martín del Castañar se remonta a la repoblación llevada a cabo por el los reyes de León (rey Alfonso IX de León).

San Martín de Tours fue un obispo católico de Tours elevado a santo y patrono de numerosas localidades. Es el patrono de los soldados y de numerosas poblaciones en todo el mundo.

San Miguel de Valero

Aunque los escritos remontan sus primeros ocupantes anterior a los romanos, es probable que la primera aldea cercana al actual enclave de San Miguel que tuviera cierta entidad en esta época se situara en el cerro de San Juan en la Edad Media.

El Arcángel San Miguel es el encargado de frustrar a Lucifer o Satanás, uno de los ángeles caídos. Por eso, en el arte se le representa como un ángel con armadura de general romano, amenazando con una lanza o espada a un demonio o dragón.

San Morales: una de las sorpresas

Integrado dentro de la comarca de Las Villas. Todo parece indicar que fue creado en la repoblación efectuada por los reyes de León en la Edad Media. El nombre del municipio no se debe a un santo sino que como explica la web del propio ayuntamiento charro, procede de la abundancia de sal que contienen los terrenos.

El nombre del municipio procede de la abundancia de sal que contienen los terrenos. Salmorales significa «campos con suelos salinos». Cuenta una leyenda que en San Morales había dos imágenes de San Bartolomé y en Huerta dos verracos.

San Muñoz: otra sorpresa

Integrado dentro de la comarca del Campo de Salamanca (Campo Charro) y la subcomarca de La Huebra. Sus orígenes datan de pueblo templario del siglo XII, aunque se conoce que a orillas del río Huebra, donde hoy está ubicado San Muñoz, desde hace unos 200.000 años, en el periodo Achelense medio, ya estaba habitado por grupos de hombres prehistóricos.

Su nombre tampoco proviene de un santo, sino de Sancho Muñoz, nombre que después se acortó. De hecho las fiestas patronales de San Muñoz son en junio en honor a San Juan.

San Pedro del Valle

Municipio de Salamanca Integrado dentro de la comarca de la Tierra de Ledesma, su fundación se remonta al siglo XIV, denominándose entonces 'El Balle'.

San Pedro es uno de los santos más reconocidos del cristianismo. Fue el primer líder de la Iglesia cristiana y se le considera el primer Papa.

San Pedro de Rozados

La fundación de esta localidad salmantina se remonta a la repoblación efectuada por los reyes de León en la Edad Media, quedando integrado en el cuarto de Peña del Rey de la jurisdicción de Salamanca, dentro del Reino de León, denominándose entonces Sant Pedro de Roçados. Incluido en la vía de la plata hacia Santiago de Compostela, lo de Rozados dicen que viene de 'rozaduras', de esos pies lastimados de los peregrinos por los muchos kilómetros de andadura.

San Pedro fue el primer líder de la Iglesia cristiana y se le considera el primer Papa.

San Pelayo de la Guareña

Integrado dentro de la comarca de la Tierra de Ledesma. La reconquista de San Pelayo de Guareña fue realizada por los reyes de León una vez que fueron reconquistados Ledesma, Juzbado, Guadramiro o Salamanca por Ramiro II de León en el siglo X. Posteriormente, en 1136 San Pelayo fue otorgado por el rey Alfonso VII de León al obispado de Salamanca,5 siendo denominado «Sant Pelayo». El 2 de julio de 1916, la localidad cambió su denominación oficial de San Pelayo por la de San Pelayo de Guareña.

San Pelayo fue un mártir cristiano español. Adolescente de catorce años martirizado durante el califato de Abderramán III y canonizado posteriormente por la Iglesia católica, como ejemplo de la virtud de la castidad juvenil.

Santa María de Sando

Se integra dentro de la comarca de la Tierra de Ledesma. La fundación de Santa María de Sando se remonta a la repoblación efectuada por los reyes leoneses en la Edad Media, quedando adscrito al Alfoz de Ledesma, en el Reino de León. En el siglo XIV una parte del término pasó a pertenecer a la orden de los Agustinos por donación de Lope de Estúñiga en 1339, hecho que se prolongó hasta el siglo XIX. Con la creación de las actuales provincias en 1833, Santa María de Sando quedó integrado en la provincia de Salamanca.

María fue la madre de Jesús de Nazaret. El Evangelio de Mateo y el Evangelio de Lucas presentan a María como una joven virgen cuando, en la Anunciación, consintió en quedar encinta por obra del Espíritu Santo, sin concurso de varón.21 Por esto, a menudo se la llama la «Virgen María», o simplemente «la Virgen», en las Iglesias católica, ortodoxa, copta, en la Comunión anglicana y en otras confesiones cristianas.

Santa Marta de Tormes

Uno de los pueblos más importantes del alfoz charro. Existen datos de asentamientos humanos en el territorio que hoy ocupa el municipio de Santa Marta de Tormes desde el Paleolítico. La fundación del actual Santa Marta responde a las repoblaciones realizadas en la Edad Media por los reyes de León.

Marta fue la hermana de María Magdalena y de Lázaro , el hombre que fue revivido por Jesús. En su casa, en Betania, Jesús se hospedó en varias ocasiones.

Santiago de la Puebla

Como explica el Ayuntamiento de la localidad salmantina en su web, su fundación tuvo lugar durante la Repoblación. Por un lado Santiago, considerado el patrón de la Corona Leonesa y aliado de la cruzada cristiana y que según las leyendas había participado en varias batallas contra los moros, y por otro lado Puebla, es decir de la Repoblación.

Santiago de Zebedeo o Santiago el Mayor fue uno de los primeros discípulos en derramar su sangre y morir por Jesús. Miembro de una familia de pescadores, hermano de Juan Evangelista.

Los Santos

Integrado dentro de la comarca de Guijuelo. Los Santos era ya núcleo de población en época romana como lo demuestran los restos encontrados. El nombre de Los Santos remite a antecedentes de tipo religioso: el pueblo y su término se halla profusamente poblado por cruceros y cruces inscritas en granito, por ermitas y santuarios.

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